WhatsApp lo tiene todo, pero no suelta nada
Por WhatsApp llegan pedidos, dudas, fotos y quejas. Es probablemente vuestra herramienta más valiosa, y aun así lo que entra ahí se queda ahí: cuesta convertirlo en pedidos, en datos o en un seguimiento.
Para empresas de alimentación
Las grandes marcas saben qué lote salió hacia qué cliente, cuánto les cuesta cada receta y qué falta en el almacén antes de que falte. Montamos esos mismos sistemas para obradores, fábricas pequeñas, distribuidores y tiendas, con herramientas que una pyme puede pagar y mantener.
Lo que nos contáis
Por WhatsApp llegan pedidos, dudas, fotos y quejas. Es probablemente vuestra herramienta más valiosa, y aun así lo que entra ahí se queda ahí: cuesta convertirlo en pedidos, en datos o en un seguimiento.
Antes de pagar otra licencia conviene saber si el problema es la herramienta o cómo está montada. Muchas veces basta con sacarle partido a lo que ya tenéis.
Os gustan los programas que usáis, pero cada uno va por su lado y alguien acaba copiando datos de uno a otro al final del día.
Más clientes, más producción y más controles. Toca llevar registros de verdad, y saber por dónde empezar impone.
Un pedido sin contestar o un presupuesto que llega dos días tarde suele acabar en otro proveedor.
Con más de una tienda o un obrador aparte, cada sitio acaba con sus propias costumbres. Que todos trabajen con las mismas normas cuesta más de lo que parece.
Cada incorporación se lleva horas de la persona que mejor sabe hacer las cosas, y lo que se explica de palabra se olvida a la semana.
Qué hacemos
Cada empresa empieza por un sitio distinto. Estas son las áreas en las que trabajamos: podéis empezar por una y sumar las demás cuando tenga sentido.
Saber cuánto cuesta de verdad cada producto y planificar lo que se fabrica cada día. Lo que en una gran fábrica lleva un departamento, aquí cabe en un programa bien configurado.
Los registros que pide el sector, en digital y conectados con la producción. Cuando hay una inspección o una alerta, la respuesta está en el sistema.
Que ningún pedido dependa de que alguien lo vea a tiempo. WhatsApp sigue siendo el canal de siempre para vuestros clientes, pero lo que entra por ahí acaba ordenado.
Caja, stock y facturas conectados entre el obrador y cada tienda. Todos los locales con las mismas normas y vosotros con los números del día en el móvil.
Que la forma de hacer las cosas no viva solo en la cabeza de una persona. Recetas, procedimientos y normas escritos una vez, en un sitio al que todos llegan.
Si las herramientas que tenéis os sirven, no hace falta cambiarlas. Las revisamos, las ajustamos a cómo trabajáis y las conectamos entre sí.
Por qué alimentación
Glenn, fundador del estudio, lleva la última década trabajando con empresas de alimentación de varios países, en fábrica y en tienda. Llegó por el diseño gráfico y se quedó en los sistemas: adaptó aplicaciones y plataformas de gestión, preparó la puesta en marcha de una intranet y formó a los equipos en el ERP que usaban cada día. Hoy implanta Odoo con desarrollos propios conectados por API.
De esos años sale nuestra forma de trabajar. En una empresa pequeña, el sistema tiene que entrar en el obrador, en el almacén y en la tienda, y lo usa gente con las manos ocupadas. Por eso empezamos por cómo trabajáis y elegimos la herramienta después.
Cómo trabajamos
Veinte minutos para que nos contéis cómo trabajáis y qué os quita más horas.
Por dónde empezar, con qué herramienta, cuánto cuesta y para cuándo.
Lo montamos con vuestros productos, lotes y clientes, y lo probáis antes de darlo por bueno.
Las primeras semanas ajustamos sobre la marcha. Después, si queréis, seguimos con Agencia Mini.
Os ayudamos a llevar los registros en digital, pero el plan APPCC, las certificaciones y la validación del etiquetado son trabajo de un consultor de seguridad alimentaria. La automatización de maquinaria tampoco es lo nuestro. En los dos casos os decimos a quién llamar.
No. Odoo encaja muy bien en empresas pequeñas de alimentación, pero si lo que tenéis funciona, lo aprovechamos. En la primera llamada os decimos qué haríamos en vuestro lugar.
Depende de por dónde empecemos. Después de la llamada os mandamos una propuesta con precio cerrado, y hasta que no la aceptáis no empieza nada.
Es lo que solemos recomendar. Ordenar los pedidos de WhatsApp o un resumen diario se montan rápido y os sirven para ver cómo trabajamos.
Sí. Casi todo se hace en remoto, por videollamada y con acceso a vuestro sistema. Si estáis cerca, vamos a veros.
No. Os ayudamos a llevar los registros en digital y diseñamos las etiquetas, pero el plan APPCC y la validación legal son cosa de vuestro responsable de calidad o de vuestra consultora.
Son vuestros. Trabajamos con vuestros usuarios y permisos, y si algún día dejamos de trabajar juntos, os lo quedáis todo.
Contacto
Veinte minutos por videollamada. Si vemos por dónde empezar, os mandamos una propuesta con precio cerrado.